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Saludos

Desde este medio queremos saludar a todos los amantes de las cuevas, espeleólogos o no, mostrando nuestra actividad en ese campo. Muy variopinta sin duda y al alcance de cualquiera. Satisfacción, buenos ratos, amistad y un equilibrado respeto por el prójimo son los principios a tener en cuenta. A continuación damos algunos conceptos básicos que nos ayudaran a entender el mundo subterráneo.

Sintéticamente en el inicio de la materia están los átomos, cuando se agrupan forman moléculas, las combinaciones de estas en estado sólido constituyen minerales, los cuales se presentan en forma de agregados multigranulares que denominamos rocas.

Los minerales se forman por diferentes procesos físico-químico: por solidificación (cuando una sustancia fundida se enfría), por sublimación (cuando una sustancia en estado gaseoso pasa directamente a estado sólido), por precipitación (cuando una sustancia disuelta se separa del liquido, bien porque se evapora el disolvente, bien porque reacciona y se transforma en un producto insoluble).

Los átomos, iones o moléculas de los minerales se estructuran interiormente, siguiendo una ordenación espacial de un modelo geométrico, esta estructura interna regular se denomina estructura cristalina y externamente se manifiesta en forma de “cristales”.

Cristal es todo grano mineral limitado por caras planas; su tamaño y su forma, más o menos regular, obedecen a las condiciones de espacio y reposo que existían en el momento de su formación.

Las rocas son agregados de uno o diversos tipos de minerales, la mayoría de las rocas están formadas por varios. Llamamos textura de una roca a la dimensión, forma y disposición que presentan los granos que la componen. Del estudio de la textura se puede obtener mucha información acerca de cómo se ha formado. Existen muchas rocas diferentes, todas ellas se pueden clasificar en tres grandes grupos: sedimentarias, magmáticas y metamórficas.

Todas las rocas tienen un origen y, con el paso del tiempo, se van alterando y disgregando; los materiales que las constituyen son reciclados una y otra vez para formar nuevas rocas. Los procesos cíclicos de formación, destrucción y transformación de unas rocas en otras constituyen lo que se denomina ciclo litológico.

Los productos de la erosión, denominados sedimentos, son transportados y depositados en las cuencas de sedimentación, donde, por acción de la presión, se compactan y originan nuevas rocas, a las que se denomina rocas sedimentarias (las calizas, los conglomerados, las areniscas y las arcillas).

En la profundidad de la corteza terrestre, las rocas se ven sometidas a elevadas presiones y temperaturas y pueden sufrir cambios en su estructura y en la composición de sus minerales, que las convierten en rocas metamórficas (la pizarra, el mármol, la cuarcita). Estas pueden llegar a fundirse cuando la temperatura supera su punto de fusión y pueden dar lugar a un magma fluido. Cuando el magma se enfría y se solidifica se forman rocas magmáticas (el granito, el basalto).

La formación de las cavernas es un proceso lento que puede durar aproximadamente un millón de años, desde su formación hasta su hundimiento. Comienza con el agua que se filtra a su través por grietas que se han producido en las rocas. Lo que al principio es simple agua se va transformando en ácido carbónico al mezclarse con el anhídrido carbónico del aire, y va corroyendo la roca caliza ampliando poco a poco las hendiduras. Lo que en principio es un proceso químico después entra en juego la erosión que acelera el proceso de formación de la cueva.

Ambos procesos, químico y mecánico, se producen simultáneamente. La zona por la que el agua sale de nuevo al exterior se denomina surgencia. Las cuevas son la parte de las redes cársticas accesibles para el hombre, que constituyen un 3 por ciento del total.

La cueva llega a su final con el hundimiento, tras aproximadamente un millón de años. El final del ciclo cárstico se caracteriza por el hundimiento total o parcial del sistema, depósitos de arcilla obstruyen las galerías y las salidas exteriores desaparecen bajo escombros y vegetación, las formaciones interiores, estalactitas y estalagmitas se resecan o se hunden.

El hombre desde siempre ha estado unido a las cuevas, al principio las utilizaba como refugio, si bien la espeleología es bastante moderna. Etimológicamente viene de la unión de dos palabras griegas “Spelaion”, que significa cueva y “logo” que significa estudio o tratado, o sea, el estudio de las cavidades.

Las cavidades naturales podemos clasificarlas en, cuevas de recorrido horizontal, simas o pozos de desarrollo vertical, abrigos que son pequeñas cavidades que se ven sin necesidad de luz artificial. Para explorar las cuevas y simas es necesario equiparse con material adecuado.

La practica de la espeleológica tiene varias vertientes, la deportiva, la científica, la turística, etc., si bien, la persona que se acerca a ella debe tener grandes dosis de curiosidad, de interés por lo desconocido, dispuesto a trabajar en equipo y respeto por el, pues no es una actividad para hacerla solo, estar federado en un grupo suele ser la mejor ayuda para iniciarse en esta disciplina.